miércoles, 20 de julio de 2011

Pagando los platos rotos y viendo mis contradicciones

Quizás en las letras encuentro un receso de tantos pensamientos. Como que los universos paralelos que parecen entretejerse en mi mente, convergen en un único lugar, en un único espacio a medida que escribo.

Creo ha sido uno de los días más confrontativos (¿se puede decir así?) de mi vida. Me he estrellado contra mí misma...me he encontrado con mis contradicciones, mis contrariedades, mis errores, y algunas julyadas. Todos los días vemos cómo somos incongruentes, pero nos damos concesiones, pensando, ah, pues a la siguiente no lo hago o, ay ni que fuera a afectar que me contradije. Sin embargo somos eso que pensamos y eso que decimos. Si no hay congruencia entre ambos, entonces no hay congruencia en nuestra vida, en lo que hacemos, en cómo existimos.
Ya entendí que la gente crece y no sólo no cambia, sino que se aferra a la mala o buena, eso no importa, historia que ha vivido...convirtiéndola en dogma y en paradigma que profesa y ejemplifica uniformemente (ahí sí hay congruencia, pero no es adrede) hasta que encuentre algo lo suficientemente pesado que la haga cambiar de opinión (que la verdad no pasa mucho).
Con el paso del tiempo me he dado cuenta que todos terminamos pagando los platos y vasos rotos de otras personas. Quizás uno mismo cuántas veces no habrá hecho pagar a los demás por lo que alguien dentro de uno rompió...
Independientemente de los motivos, de las razones, de la validez de estos, lo único que estamos haciendo es tejer una gran red de "payback is a b%$8#". Todos queriéndonos "cobrar" las majaderías que otros nos hicieron, lastimando a los subsecuentes eslabones en esta ridícula cadena que parece perpetuarse y crecer desmesuradamente dentro de los corazones de miles de personas cada minuto.
Empezamos a probar, qué tanto aguantan los demás y si bajo nuestros parámetros, tan estudiados y objetivos como el "agua que se tantea a los tamales", consideramos que no pasan nuestras pruebas, entonces proseguimos a buscar la manera de amedrentar su espíritu y reducir su estima de la manera que mejor nos sea posible (todos lo hemos hecho...de una u otra forma lamentablemente...). Cabe destacar que para que cualquiera si quiera pueda entrar en un periodo de prueba tiene que necesariamente tener un grado de vulnerabilidad con un valor superior a 7 en una escala de 1 a 10 (estadística obtenida de donde vienen el 90% de las estadísticas), es decir, que el que pone a prueba sepa de dónde cojea y qué le duele...para poder proseguir con la fase de amedrentarlo e ignorarlo.
No entiendo por qué pasa esto, pero así es. Te dañan y por lo tanto dañas. A veces a conciencia, otras veces ya en automático, ni si quiera te tomas la molestia de razonarlo, simplemente por inercia lo haces...llevas tanto haciéndolo...
Lo curioso es que a pesar de eso todavía existimos unos pocos que estamos dispuestos a ser probados, a vulnerabilizarnos, si es que existe la palabra, y a arriesgarnos a ser amedrentados...porque...ah...creo que jamás podré describir adecuadamente ese por qué...para otra ocasión lo dejo.

El punto es que me equivoqué de dos maneras, y por ambas lloré...por eso fui por la tarde a ver patos en ese canal cerca de mi casa, encontrándome algunas ratas y pájaros en el camino....dejando algunas lágrimas en ese destino.

Fool me once, shame on you; fool me twice...am I stupid or something?


lunes, 30 de mayo de 2011

say wha?

No sé por qué pero tengo qué escribir...
Me estoy empezando a encontrar con muchas de mis fallas en el camino, y esto que debo hacer no las requiere. Es momento de sacar las cosas y expresarlas tal y como son.
Soy una personas sumamente compleja, y no lo digo presumiendo, no lo considero un atributo, sino un defecto. Muchas veces creo ser clara con lo que digo y no lo soy. Puedo ser muy crítica en muchos de mis juicios, y dura con ellos. Soy muy radical en lo que pienso, aunque no lo exprese algunas veces, otras sí; lo cual se ve reflejado en un amplio discurso de justificación, en momentos en los que quizás no lo amerite, pero siempre creo que debe discutirse lo que otros no creen que debe serlo...lo que me ha generado algunos problemas con mis papás.
Puedo ser muy voluntariosa. Algunas veces egoísta otras veces generosa sin sentido, soy muy voluble en esto. Siempre he creído que es importante no desperdiciar algún recurso, por lo que soy ahorrativa en muchas cosas...en verdad me duele desperdiciar lo que sea. Soy algo desordenada, el tipo de persona que siempre tiene cosas en la mano. Soy sumamente responsable. Soy romántica y algo cursi...o mucho quizás.
Contrario a lo que muchos creen, muchas de las decisiones que he tomado en la vida, cosas a las que me he negado, han sido por voluntad muy propia, por convicción. No creo en Dios, estoy convencida de Él. Le creo a Él. Mi fe está en proceso de desarrollo pero si hay algo que ha sido constante en mi vida ha sido Dios, es en muchos sentidos el eje de mi vida y mis decisiones, espero llegue a ser el centro por completo.
He comprendido que las cosas que no puedo resolver hablando, sí se resuelven orando. No creo poder cambiar el mundo, sé que lo puedo hacer, y no porque sea muy increíble, de hecho siempre he sido algo insegura, sino porque el Dios en el que creo es sumamente poderoso y capaz, poderoso y grandioso en todos los sentidos posibles. Creo y de eso si estoy segura que me quiere usar para cosas grandes, como a todos...no que todos lo quieran escuchar y hacerle caso...

Creo que la peor diligencia es la que no se hace, pero me cuesta mucho trabajo hacer las diligencias. Creo en el amor en toda su extensión, sé que existe y que se manifiesta de muchas formas. Creo en la infinita bondad y la perversidad y maldad continuas. Creo que ese hueco que todos tienen en su corazón sólo se puede llenar con Dios. Creo que no valoramos lo suficiente lo que tenemos y cuando lo perdemos ya lo tomamos en cuenta.

Creo que las peores decisiones se toman en los arranques de emoción. Lo que más me molesta de mí es hacer las cosas que no me convienen a sabiendas de que así es...

Tengo grandes problemas saliendo de mi zona de comodidad, pero QUIERO de verdad salirme de ella.

Aunque parece que no me importa, sí me importa...



sábado, 21 de mayo de 2011

Sobre los 27 decapitados y las tinieblas


http://www.abc.com.py/nota/asesinan-a-27-personas-en-guatemala/

“Nuestro único delito es ser pobres y buscar mejores oportunidades de vida” (María Consuelo Rodríguez de Mendoza, 2011)

Personas cuya única intención era facilitar la vida, tanto de ellos, como las de sus familias. En verdad su único crimen fue haber nacido pobres y tener que ganar cada una de las necesidades más que básicas del ser humano a costa del sudor, literal y muy abundante, de sus frentes. Murieron jornaleros, murieron trabajando, murieron buscando algo mejor en medio de un mundo que si en algo se esforzó fue en cerrarles las puertas, hasta el último de sus días. Murieron haciendo algo que tenían que hacer, no sabían mejor, murieron y dejaron viudas, y huérfanos. Murieron y ¿quién va a hacer algo al respecto?

Murieron y siguen muriendo…están en el continuo presente del eterno morir que ahora parece rodearnos. Murieron mientras nuestra compasión y capacidad de asombro se reducen de manera exponencial. Murieron y nuestra mente está tan cauterizada que parece que lo mismo nos da. Murieron y ¿qué vamos a hacer al respecto?

Podríamos intentar apelar al pasado bestial e instintivo del cual venimos, refugiándonos en aquellos recuerdos con el fin de justificar parcialmente las acciones que ahora nos rodean. Decir que así como los bárbaros arrasaban con tantas antiguas aldeas durante los principios de nuestra civilización, la violencia y bestialidad de alguna manera siempre han estado en nuestra sangre, nada más han mutado y se manifiestan de maneras diferentes con el paso del tiempo. Sin embargo, en ninguna manera eso justifica que tras tantos siglos de supuesto avance, con tantas leyes y modos de proteger los derechos humanos (que por default nos diferencian de los animales) no sólo sigamos haciendo esta clase de salvajismos (mucho peores que los animales, porque a la verdad ellos no saben más que vivir y actuar por instinto, por su pura naturaleza, sin razón alguna como parte de sus decisiones), sino que, lo peor, las estemos permitiendo y más aún, hayamos decidido ignorarlas y convivir con ellas.

Esta última cifra, estos 27, son una advertencia, el recordatorio, un mal, nefasto síntoma, de una descomposición que lleva generándose durante muchos años. Esta descomposición, esta falta de interés, esta injusticia continua, es el reflejo de lo dañados que estamos y que nos hemos permitido estar. Las luchas contra el narcotráfico llevan generando muertes y destrucción desde mediados del siglo pasado, estamos viendo claramente las cosechas de nuestra idiosincrasia, de nuestra falta colectiva de interés por el bien ajeno; nuestro egoísta y sumamente estúpida mentalidad de buscar el bien propio y alejarnos por completo de todo interés por el de al lado.

No puedo dejar de pensar en las familias que de ahora en adelante además de no tener a su proveedor, al hombre de su casa, que tan brutal y despiadadamente fue asesinado, tendrán que lidiar con la idea de ni si quiera poderse despedir, de velarlo y enterrarlo, hacer parte de su duelo, como era correcto, como era necesario. Más aún, lidiar con el faltante, el desasosiego, generado por lo absurdo y corrupto, descompuesto (quiero decir animal, pero no, porque los animales no hacen eso) final de sus amados.

Creo que aún no dimensionamos los daños generados por la inversión de papeles tan descabellada que ocurre frente a nuestras narices. Todos los niños que cada vez más temprano tienen que empezar a tomar acciones y hacer decisiones que definen el futuro de su familia, a causa de que su padre ha sido asesinado o ha tenido que huir por amenazas…no tiene sentido. ¿Cómo van a crecer? ¿Qué va a ser de ellos? ¿Quién podrá regresarles los años que tan injustamente les están siendo robados? Que una niña haya tenido que rogar por la vida de su madre, mientras su padre hacía lo mismo, para que por lo menos uno de los 2 resultara con vida y ellos no quedaran huérfanos…¿qué nombre hay para eso? ¿Cómo lo podemos definir? Una niña que va a ayudar a sus padres a trabajar, o por lo menos a acompañarlos para no quedarse sola, esperando que sea un día de tantos, y termina abogando por la vida de su madre y viendo como la de su padre se va entre sus dedos…porque él era merecedor de una muerte a la que nunca supo en qué momento fue sentenciado, pero lo fue, y eso ya nadie lo pudo cambiar.

Ya no tienes que estar metido en algo, ya no tienes que ser parte de un grupo u otro. Ya no tienes que tener dinero, ya no tienes que tener un gran nombre. No tienes que ser “trascendental” a nivel nacional, local…vamos puede que ni tu vecino sepa tu nombre, TÚ ya puedes ser sentenciado.

Basta con que trabajes para la persona incorrecta, con que existas, ya puedes ser sentenciado. Ya no hay discriminación. Antes parecía haberla, pero poco a poco, conforme nuestra ceguera y negligencia aumentaron, nuestra fatal indiferencia, también la indiscriminación de la violencia absurda lo hizo. Podemos catalogar la violencia de hoy en día como la máxima expresión del comunismo, pues todo lo que hace es para todo el pueblo, no distingue entre ricos y pobres.

Yo no tengo palabras para describir la magnitud de lo que, como sociedad, nos estamos echando encima. Más aún, de lo relacionado que está todo lo que hemos permitido que nos gobierne, nos rija, mande sobre nuestras tierras, con estas atrocidades. Quisiera intentar explicar el daño que hemos generado y cómo ya no podremos echarlo atrás. Los padres sin hijos, los hijos sin padres, las madres viudas y las familias destrozadas que ahora parecen estar en todas partes, siendo desplazados continuos de la violencia.

Creo que jamás alguien podrá, en verdad es inefable.

Sin embargo, me rehúso a quedarme así…me rehúso a que me maten a alguien más, a que la violencia toque a otro de mis seres queridos. Me niego a que una guerra, que en principio yo creí no era mía, vuelva a arrebatarme a otra persona de los brazos, me niegue la oportunidad de volver a expresarle mi afecto a alguien allegado a mi corazón.

Yo no creo que este mundo descompuesto sea si quiera un intento perverso del perfecto plan que un día Dios hizo para todos nosotros. A mí no me importa en qué creas tú, a mí no me importa en qué piensen los demás, ya llevo demasiados años fijándome en el qué dirán, y el qué dirán jamás mantuvo vivo a ninguna persona ni resguardó la vida de sus queridos…no. El miedo nunca ha guardado a una nación de la injusticia e iniquidad dentro de sus raíces, si algo, lo ha incrementado. Espero que si no crees en un Dios que es absoluta verdad por lo menos seas capaz de reconocer la completa oscuridad que continuamente te rodea, de una u otra forma. Y si puedes reconocer la oscuridad, más fácilmente podrás ver entonces la luz. “La luz en las tinieblas resplandece, y las tinieblas NO prevalecieron en contra de ella”. Yo no voy a razonar, porque creo que la violencia e injusticia han anulado cualquier argumento válido y razonable delante de todos nuestros ojos.

El pecado existe, y su manifestación más popular actualmente es la violencia. El pecado es todo lo que va en contra de la voluntad de Dios. El pecado a Dios en sí no le puede hacer nada, sin embargo lleva destruyendo lo que le hizo desde el principio de nuestros días. “En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios y el Verbo era Dios” “Y dijo Dios, hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza, y el hombre fue hecho”. Todo ha sido creado y constituido por la palabra de Dios. Con ella Dios nos hizo, sin ella nos morimos. En la palabra hay una explicación clara de lo que nos separa de Dios y es precisamente el pecado. Así como existe Dios existe Satanás. “El que no ama no ha conocido a Dios, porque Dios es amor”. Así como Dios es amor, Satanás es el padre de la mentira que ha venido a “robar, matar y destruir”. Esa es toda su meta. No estoy abriendo un foro de discusión, estoy expresando lo que es. Su mejor engaño, siendo el padre de la mentira, es que él no existe. Adorar a Satanás no es siempre adorarlo a él, de hecho las raíces del satanismo, una moda más impregnada dentro de nuestra cultura de lo que creemos, están en hacer tu propia voluntad ("Do what thou wilt shall be the whole of the Law"). ¿Por qué hacer tú propia voluntad? No estamos en una lucha entre lo que el hombre quiere y pude hacer, lo que Dios quiere y puede hacer y lo que Satanás quiere y puede hacer. Dios es el alfa y la omega, el principio y el fin. Satanás existe desde antes de nuestra creación. El hombre, en contra de todo orgullo y vanidad que puedas tener amigo lector, lo cierto es que es nada en medio de esta batalla. Es nada en el sentido de que en sí mismo no tiene parte verdadera, porque al lado de ambas fuerzas es mínimo. O es influenciado por una fuerza o es influenciado por otra, no hay más. Tu voluntad o la rige Dios o la rige el diablo…eso es. Al promover que las personas hagan SU voluntad, exalten los deseos de SU persona, se dediquen a la autosatisfacción y autorealización, lo cierto es que están haciendo lo que Satanás quiere. Mientras TÚ voluntad no esté en Dios, está en Satanás, no hay más. Por eso el Satanismo no habla de adorar a Satanás, sino de adorar la propia voluntad de las personas. Satanás es el príncipe de este mundo, la autoridad original de este lugar recae sobre él, pues el hombre, a través del pecado original se la cedió por completo. Dios había puesto al hombre en la tierra para que la gobernara, cuando el hombre le transfirió ese poder a Satanás, de nuevo, porque lo obedeció a él y NO a Dios, Satanás adquirió todo ese poder.

Estoy segura de un Dios perfecto, un Dios cuyo amor y misericordia se renuevan todos los días, conocedor de cada uno de nuestros tiempos, hacedor de todas las cosas. Un caballero que es completamente fiel a Su palabra, por lo que jamás se meterá con TÚ voluntad. Podrás hacer de todo en esta vida, hasta pretender y decir que no existe, burlarte de quienes creen en Él y negarte a lo que para mí es más que evidente, Su existencia. Sin embargo, no puedes obviar la cantidad de barbaries, brutalidades y oscuridad general que nos rodean. Creo que las tinieblas en verdad no son más que la ausencia de luz.

1:5 Este es el mensaje que hemos oído de él, y os anunciamos: Dios es luz, y no hay ningunas tinieblas en él.” (1 Jn. 1:5)

“En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios. Este era en el principio con Dios. Todas las cosas por él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho. En él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres. La luz en las tinieblas resplandece, y las tinieblas no prevalecieron contra ella.” (Jn 1:1-5)

La vida era la Luz de los hombres, y creo al día de hoy lo sigue siendo. La luz en las tinieblas en verdad resplandece, de hecho necesitamos oscuridad para que la luz en verdad resplandezca. Creo que la luz siempre será superior a las tinieblas y que este presente absurdo puede ser destituido y sustituido por un futuro claro y justo, siempre que entendamos nuestro papel dentro de todo este conflicto. Entendamos que la luz de Dios se verá reflejada en los momentos de oscuridad en el hombre.

Yo ya no quiero razonar, porque la violencia y la guerra no lo hacen. Yo me cansé y entendí que en verdad el hombre sólo es grande cuando se humilla y está de rodillas. Yo necesito de Dios, necesito que Jesús, el Verbo de vida, la luz misma actúe en mí. Necesito que el Espíritu Santo deje de ser parte de un rezo y se convierta en el nexo entre mi vida y lo claro, lo que tiene luz, el exacto opuesto de las tinieblas.

Genuinamente y de todo corazón te invito a que hagas lo mismo. He oído que nos invitan a meditar y pensar todos los días a las 12 sobre nuestros mejores deseos para nuestra nación. Yo te invito a que ores por tu país, a que en verdad intentes acercarte a Dios, al Dios que te describo, no al que tú quizás has mal concebido a causa de la negligencia de muchos de los que creemos en Dios pero hemos sido torpes en nuestro andar, o al Dios de castigos y penalizaciones perpetuas que tantas veces nos han presentado. No veas a los hombres, no los busques, búscalo a Él. Él es la luz, en Él está la luz, y la luz es lo que necesitamos como nación…no más sangre, no más injusticia, no más oscuridad. Y sólo Dios en verdad lo puede hacer, ya está comprobado que los hombres siempre fallaremos en nuestro intento, por eso ya hemos perdido toda la fe en nuestros gobernantes: estamos esperando que rijan nuestra nación como sólo Dios a través de ellos podría bien hacerlo.

Romanos 10: 8b-10 “Esta es la palabra de fe que predicamos: que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo. Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación.”

No te digo que te comprometas con una iglesia, un movimiento, que te tatúes un nombre en el pecho o que tras hacer esto me mandes todo tu dinero, de ninguna forma…Dios no tiene precio y lo que Él tiene para la humanidad ha sido todo dado por gracia.

Busca a Dios, acércate a Él, llénate de lo que dice la Biblia, que finalmente es SU palabra. La misma fe ciega que has tenido en tantos seres humanos, empléala en ÉL, dale una oportunidad, es todo lo que necesita. En 3 oraciones reconoce que ha habido oscuridad en tu vida, porque no puedes abogar por luz sumergido dentro de oscuridad. Solicita el favor de Dios en ella, confiesa con tu boca que Jesús es el Señor y cree en tú corazón que Dios le levantó de los muertos, como dicen los pasajes antes mencionados.

Yo creo que Dios puede vencer toda oscuridad y toda injusticia que hay en tú vida. Yo creo que para Él nada puede ser posiblemente difícil. En verdad firmo que el que haga esto creyéndolo y con convicción necesariamente va a traer luz a su vida y a su nación, y eso es lo que todos necesitamos.

lunes, 4 de abril de 2011

Perdón

Creo que hay cosas que no sé decir, y la verdad sólo Dios sabe si en algún momento sabré. Tengo que reconocer que hay muchas cosas que hago para las cuales en verdad no hay justificación. Mi mejor argumento es mi crianza, y en verdad no lo creo válido, en primer lugar porque sería sumamente injusto achacarle mis fallas a mis papás, en segundo porque todos hemos sido criados, entonces no hay forma de que esa excusa me excluya sólo a mí de la responsabilidad de mis daños. Quizás sea tarde, quizás sea temprano, pero de cualquier manera, creo que es necesario y justo hacerlo ahora. La verdad, hay muchas cosas que hice mal y que ni si quiera sé como enmendar. Debo reconocer que he sido en verdad prejuiciosa, y juiciosa en el sentido literal de la palabra, el hablar mal de los demás a veces resulta tan sencillo, y uno no sabe la magnitud de sus palabras. Perdón por las veces que hablé mal de ti. Perdón por las veces que por mi falta de cuidado dije basura que te lastimó. Perdón por las veces que te hice sentir mal con algún tipo de indiferencia, a propósito o no. Perdón porque no te ayudé lo suficiente cuando necesitabas de mí, cuando te ignoré por algún parámetro ridículo de mi fantasiosa cabeza. Perdón por las veces que te contesté mal o fui majadera sin justificación, o con ella, delante de Dios no hay justificación…ni delante de la humanidad en general si nos vamos a esas.
Perdón por las veces que me burlé y te lastimé…recuerda que probablemente fue un método pirata de protegerme a mí misma de tanta cosa, pero pues no es justificación, por eso perdón. Perdón por las veces que te hice sentir menos, probablemente yo me sentía así y tenía que desquitarlo con alguien. Perdón por todo lo que he hecho, consciente o inconscientemente que te ha lastimado. Perdón porque a veces los silencios lastiman más que muchas palabras…
Perdón por complicarte la vida, por a veces no ser parte de tú solución sino de tú problema. Perdón por las veces que te mentí de tantas maneras. Perdón por las veces que ignoré que en verdad afectaba lo que te hacía. Perdón…perdón.
No es lo siento, no es discúlpame, es un honesto perdón. Perdón por todo lo que me faltó decirte…perdón.
Si hoy fuera a darle cuentas a Dios, quisiera que mínimo en mí no hubiera estado el pedirte perdón…y lo hago así porque mi memoria a veces me hace malas jugadas, pero sé que el dolor tiene muy buena memoria…y las ofensas una mejor, así que perdón.
No creo ser mejor ni peor que nadie, o bueno, para no hablar basura, quizás en algunas cosas me he creído peor y mejor que alguien…pero al final del día soy muy consciente de que en verdad no lo soy, si algo, que tampoco está bien, me he creído más bien no tan mejor…si me entiendes.
Si este perdón no te corresponde, ignóralo…si sí, pues qué bueno que lo lees! Es para ti! En verdad que sí!
Sé que Dios está haciendo cosas, y a veces esas no sólo me lastiman a mí, sino que a todos a los que me rodean. Si quieres hablar o algo, en verdad sabes dónde encontrarme…siempre hay tiempo para un buen café o algo así.

sábado, 25 de septiembre de 2010

"A veces" y "creo"

A veces nos deja de importar, a veces debemos continuar, a veces pasamos por encima de los demás, a veces ni si quiera lo logramos notar. A veces somos desagradecidos, a veces somo muy ilusos, a veces estamos escondidos en mundos de extraños reflujos. Vaivenes nos inundan, sorpresas nos recogen, fantasías con fondos de cantores ruiseñores.

Jamás he sido poeta, no leo mucha poesía; pero lo que amo de ella es su perfecta melodía.

Estudio ingeniería, me gustan las letras, vivo con alegría, creo con paciencia. Puedo ser insegura, a veces confundirme, y muchas veces sola empiezo a reírme. Tengo mucha fe, en proceso de desarrollo, creo en un Dios que es para mí más que un apoyo. Lejos de ser perfecta reconozco mis defectos, a veces soy radical con algunos de mis conceptos. Muchas veces mis palabras, por ser tan abundantes, dejan a mis ideas en olas incesantes. Siempre he creído saber lo que debo hacer, sin embargo ahora entiendo...me falta tanto para eso ser. En verdad creo que podemos, si bien no tener un mundo mejor, mejorar la vida de aquellos que en él habitantes son. Creo en el poder de una palabra de afirmación, creo en el cambio generado por sólo una canción, creo en grandes movimientos iniciados por pequeñas velas, que en sus inicios ignoradas fueran.

Creo en el amor, segura de él estoy. Creo en la pasión, en toda la ilusión (del amor). Creo en las mariposas, en las nubes rosas, creo en el poder que en él reposa. Creo que por insensatos muchas veces perdemos, dentro de sus rumbos nuestro camino primero.

Creo que todo el tiempo tomamos simples decisiones que alteran por completo el curso de nuestras acciones. Creo que siempre dudamos de la complejidad detrás de lo que trae hasta la más simple caridad. Creo en la bondad, creo en la maldad, creo que tienen una lucha superior a mi realidad. Veo accidentes violentos que sin dejar una gota de sangre acaban por destruir la vida del mejor hombre pensante.

He aprendido a no juzgar, aunque de alguna manera para eso a todos nos han criado, creo que los malos juicios nos han traído a un mundo de tristes y continuos letargos. Creo que por estar dormidos la vida se nos esta yendo, creo que como género en este mundo estamos perdiendo.

Finalmente, en medio de tantos "a veces", en medio de tantos "creo", he entendido lo imprudente de esperar de los demás algo más. Muchas veces ni uno mismo lo está dispuesto a dar. Tampoco creo correcto esto poderlo juzgar. Si bien no somos perfectos, lejos de ello hemos de estar, lo cierto es que a nadie le han enseñado mejores formas de andar.

Si alrededor de nuestros propios conceptos establecemos estándares para los demás, y de igual manera hace cada persona, nunca podremos sentirnos en verdad satisfechos, siempre estaremos en esa cómoda zona, de sentirnos defraudados por todo, de minusvalorar sus modos, y por lo tanto quitarnos a cada uno de nosotros la responsabilidad de actuar y mejorar nuestro entorno con un toque de felicidad.

martes, 31 de agosto de 2010

En qué momento

Veo cómo todos nos vamos enclaustrando tanto en nuestra pequeña burbuja de aceptable realidad (si mínimo buena fuera...), mientras nos desasociamos por completo del resto de la humanidad. Es completamente cierto que hemos olvidado el verdadero valor de las pequeñas cosas. Nos hemos sumergido tanto en nuestra eunuca forma de ver la vida, castrados a voluntad propia (o sujetos a ella pero sin intención de abandonarla) alejados por nuestro mero interés de lo bello, de lo cierto, del valor que encierra lo pequeño. Hace mucho tiempo no me sentía tan decepcionada y esperanzada a la vez. Si me fiara de tan sólo lo que veo, creo que mi mundo perdería razón de ser.
Hemos llegado a grados tan extremos de enajenación que el escuchar que hay balaceras en nuestra misma ciudad, a escasos minutos del lugar donde estudiamos, parece NI SI QUIERA INMUTARNOS. ¿Qué necesitamos? ¿qué necesitamos para entender la magnitud de los pequeños detonantes que aún se nos están revelando, como una última oportunidad divina, para corregir lo daños ridículos que le estamos generando a nuestro entorno (ya ni siquiera a nuestras futuras generaciones...A NOSOTROS MISMOS)?
¿Cómo hemos conseguido ser tan ciegos? ¿de qué manera hemos decidido desplazar por completo el mal ajeno, de reducirlo, de minimizarlo, con el afán de no incomodarnos? ¿qué no entendemos que en una sociedad tan combinada, tan mixta, tan llena de yuxtaposiciones, de conexiones que trascienden fronteras, tan finalmente globalizada, TODO lo que le pase a uno, termina INEVITABLEMENTE por afectarnos a todos?
¿Qué estamos esperando para hacer algo? Quizás, como en mi país de origen, sea necesario vernos sumergidos en las oleadas más nefastas y continuas de violencia e inseguridad para tomar una decisión, para decir NO MÁS. Para interceder, para orar, para levantarnos en paz, para buscar el bien de nuestro vecino, para iniciar un cambio de abajo hacia arriba. No esperando que sea un gobierno, que sea una institución, que sea un legislador...sino NOSOTROS mismos los que iniciemos el cambio. En verdad ¿qué esperamos? ¿que entren a dispararnos dentro de nuestras escuelas para hacer algo? ¿presenciar algún tiroteo? ¿que el narcotráfico se lleve la vida de nuestros amados? ¿que la violencia destruya alguna parte de nuestra vida para poder reconstruirla y así entonces, entorno a esa reconstrucción, levantarnos y empezar a cambiar?
En qué momento el término de "masacre" dejó de referirse a 2 personas y se convirtió en 20? ¿En qué momento decidimos que sólo nos preocuparía algún tiroteo si más de 5 personas son asesinadas? ¿en qué momento decidimos que 1 muerto estaba bien, que 2 liciados era algo natural, 4 heridos, algo de suerte? ¿en qué momento nuestro entendimiento se cauterizó tanto? ¿en qué momento nos hicimos tan profundamente insensibles?
Qué no hemos entendido que si tan solo un mexicano muere a causa del narcotráfico o un colombiano muere a causa de la violencia, una parte de nosotros ha muerto? ha muerto nuestra capacidad de asombro e interés por generar un genuino cambio, ha muerto la persona que el día de mañana pudo haber sido un gran ciudadano que trajera reformas importantes a nuestra comunidad, un hombre o mujer cuya descendencia pudo haber hecho las más hermosas obras de la literatura, una hacedora de paz...
No es posible que la iniquidad y la injusticia, lo falso y violento, lo injusto y soberbio nos sigan atropellando y nosotros permanezcamos inmóviles.
Qué tan difícil te resulta a ti, sólo a ti, empezar a tratar a los demás como anhelas y deseas ser tratado? qué tan complejo es empezar a ayudarle a esa persona que se mueve en la silla de ruedas y ves que nadie le está ayudando? qué tanto nos cuesta hacer algún tipo de servicio comunitario o un servicio social sin esperar algo a cambio, más que la satisfacción de estar sembrando, de trascender, de impactar la vida de otro para bien? qué tan difícil es ser educado con el profesor, amable con tu papá histérico, devolver a veces (eventualmente se convertirá en hábito) el mal por bien? qué tan difícil es simplemente obedecer una instrucción sencilla que dice una autoridad?
Creo que muchas veces nos hemos esmerado en complicar todas las soluciones a los problemas de nuestra sociedad con el fin de excusarnos, de darnos "chance", o "contentillo", y no tener que participar de alguna manera. No es tan difícil. Si no damos "mordidas", los policías dejarán de pedirlas. Si respetamos, nos van a respetar. El que nada debe, nada teme. Si hacemos las cosas bien, vamos a recibir lo que hemos hecho, tarde o temprano. Probablemente al inicio, por lo viciado que está nuestro entorno, los resultados no serán tan rápidos como lo esperamos, pero tienen qué llegar, serán.
El todo finalmente es la suma de muchos pocos. Puede que no tengamos domino sobre el todo, pero absolutamente todos los seres humanos tenemos poder sobre el poco, es ahí donde podemos operar, donde debemos de.

Mientras, sigo confiada en lo que no veo, porque ello es lo que me permite entender todo lo que veo y cómo transformarlo. Hablando de las cosas que no son como si fueran. Gloria a Dios...

jueves, 19 de agosto de 2010

Truth comes out...from "the arrows band"



I’ve been here since the beginning

know exactly how you work,

I know all of your cravings,

Know what makes you go beserk,

Been lying from the start just to

Make you play a part in my

Infinite rebellion against the Father God.

Hate everything He is,

And I'll make you hate him too

Make you hate him with your actions

It’s so easy for me to do,

Cause you like it,

Sin feels good for the ego,

You love it, Oh come on baby

Let your head go

And all the time I’m winding you up,

Like my perfect little puppet,

You’re my favorite robot,

Welcome to the show but,

I’m watching you,

And all of hell is with me too,

Helping me make my lies look true

Oh and there’s al lie that works for everyone, everyone

A lie that opens up your heart

So I can get me some

More of your free will,

I’m winding you, winding you

Give me the control that’s why I’m

Telling you, selling you,

Anything, everything

Appealing to your human way of being

And I´ll use it all against you

Just to keep your eyes from

Seeing past the life you’re living

Past the moment you’re in

Past the pleasure of your sin

Or the cigarette you’re smoking,

Choking on your lust,

I’ll make you drunk with pride,

So deeply spun into my system

That you won’t see the light

Never mind that I’m drowning you

I keep deceiving you

CAUSE I DON’T TELL YOU

THAT THE GOD IN HEAVEN

WHO LOVES YOU

WHO YEARNS FOR YOU

I DON’T TELL YOU

THAT THE FREEDOM OF FORGIVENESS

IS TRUTH

WHY WOULD I TELL YOU?

WHY WOULD I TELL YOU THE TRUTH?

But I’ll say that millions of years ago

An accident exploded

And you’re the result of this cosmic unknown with

No real purpose, created for no real intent

The reason for your living

Is just coincidence.

So all that remains is what you can gain,

Whatever meaning you attach to your days.

You decide but I help you recognize

The important things in life

INTRODUCING…

Money is the root of all the evil they say so

I attach your self worth to the salary you’re paid,

Be a slave to your property, your jewellery,

Your cars and things

Advertise that lie up on the TV

So you’ll want that bling,

Selling bit by bit the little pieces of your soul

Climbing up the ladder of economic control

Oh the greed of man makes it so easy to pervert

The Father’s plan...

Or I tell you there is a heaven

But there’s many ways to get in.

Keep you so confused that you

Stay bound to your sin

Tell you, there are many

Ways to the same god

Keep you distracted with your

Methods so your heart stays

Hard, I’ll make you think you’ve got

Spirituality, but it’s really just emotional alchemy.

Oh, the vanity of self-idolatry

I never let you see that it breeds

Hedonism! Whoo! and it’s the anthem of this generation

Come on drink it, snort it, smoke it, swallow it

Chew on my illusion of freedom till you vomit it...

STILL I DON’T TELL YOU

THAT GOD IN HEAVEN

WHO LOVES YOU

WHO YEARNS FOR YOU

I DON’T TELL YOU THAT THE FREEDOM OF

FORGIVENESS IS TRUTH

WHY WOULD I TELL YOU?

WHY WOULD I TELL YOU THE TRUTH?